miércoles, 22 de julio de 2026

Novela "Debajo del limonero" - Opinión de un hermano

 Una vez alguien me dijo que la opinión de un familiar acerca de una obra nunca podía ser imparcial.

Bueno, aun a riesgo de ello, pongo con orgullo la crítica que me ha mandado uno de mis hermanos, Salvador, profesor, psicólogo, titulado en EOI Nivel B2 de Inglés y Francés.

 “Terminé de leer la novela de mi hermano ‘Debajo del limonero’.

Hasta ahora sólo conocía la faceta de Francisco Ortiz Lozano como escritor de libros de Historia, en los cuales destaca su investigación concienzuda de todos los aspectos conocidos e inéditos, no sólo de la historia de Ardales, sino también de la de España.

En esta faceta y como cronista oficial de la villa de Ardales sobresale su labor docente, pues expone la historia de una manera atractiva y didáctica, fácil de entender, muy documentada, haciendo siempre referencia a las fuentes.

Con ‘Debajo del limonero’ por fin he conocido su faceta de novelista. Y estoy asombrado de su capacidad para relatar una historia de amor tan interesante con un lenguaje sencillo, conciso y a la vez muy culto, haciendo referencias a autores clásicos, describiendo atractivamente la naturaleza y el firmamento, lo bíblico, la Historia, la Arqueología.

También me han encantado sus juegos de palabras.

Recoge de manera fidedigna cómo eran los escarceos amorosos de la juventud en la década de los 80 en un ambiente rural. Destaca la importancia de la amistad, el compañerismo, las actividades de ocio que se narran (muy distintas de las de ahora)...

Lo que más me ha gustado ha sido la narración con constantes recursos literarios, y cómo realiza la descripción de los episodios: parece que lo estás viendo; te pone delante de la acción.

Me gustó la primera parte del diario del protagonista. ¡Y la segunda, narrando sus vivencias!

Genial el planteamiento, el nudo y el desenlace; un desenlace que cada lector puede imaginar de distinta forma, manteniéndose la intriga hasta el último momento.

‘Debajo del limonero’ atrapa al lector desde el principio hasta el final.

Novela muy recomendable, pues no sólo entretiene, sino que enseña cómo eran otros tiempos no tan lejanos y porque adquieres cultura de la buena, por las numerosas referencias a venerables autores de todos los tiempos.

Enhorabuena, querido hermano”.

Salvador Ortiz Lozano

Fotografía: Luna llena desde la Galeota, Ardales, 12 de octubre de 1981.



jueves, 9 de julio de 2026

Más opiniones sobre "Debajo del limonero" (julio 2026)

 Estimo muy sinceramente cualquier opinión; todas rompen el temible silencio que se cierne sobre una desconocida obra como mi novela "Debajo del limonero.


* Pilar Ordóñez, de Cortes de la Frontera

18 Junio 2026

"He leído tu novela 'Debajo del limonero'.

Según mi criterio, es una obra basada en lo cercano, lo cotidiano; y se desarrolla en Ardales.

También trata de la amistad, las vivencias y los sentimientos de los años de la adolescencia, juventud y madurez.

Destacan los desafíos que presenta la vida, especialmente el amor en todas sus facetas: enamoramiento, romanticismo, amor maduro...

Introduce la estética del misterio etéreo y mágico, y lo enmarca en la mitología y en la poesía.

En resumen, ¡toca la fibra sensible de los amantes de la lectura!

¡Enhorabuena!

Saludos, Pilar Ordóñez.

¡Ah! Como maestra, trabajé en Ardales cuando era director Pepe Núñez".

. . .


* José Juan Bravo Ruiz, de Ardales

8 Julio 2026

"El libro me está trasladando a esa época con la que me identifico y que tan buenos recuerdos me trae. Quizás fue cuando más disfruté de la vida en el sentido más puro y natural.

Amores y desamores, campo, diversión sana, ilusión, trabajo, esperanza y lucha.

Acabo de finalizar su lectura. Enhorabuena.

Tu libro me 'ha llegado', me ha tocado la fibra, me ha transportado y me ha emocionado".

. . .


Y una opinión, recibida hace unos meses, no sobre la novela, sino sobre el tomo 4 de la historia de Ardales, "Marqueses y labradores":


* José Luis Duarte, ardaleño, desde Fuengirola

13 Febrero 2026

"He de decir que, a mí, el libro 'Marqueses y labradores', en general, me ha gustado mucho. Pero se me ha hecho un poco pesada la lectura cuando aparecen linajes y apellidos.

Reconozco la labor de estudio y trabajo de campo que conlleva investigar los siglos anteriores.

Te felicito por dedicarte a escribir la historia de Ardales, ya que, si no fuera por ti, no conoceríamos nada.

Y espero pacientemente el tomo 5".


Muchas gracias a José Luis, que es lector meticuloso, que no se deja nada atrás; sólo comentar, en general, que las noticias que pongo sobre linajes y apellidos ocupan un porcentaje mínimo en el libro. Y que la historia de un pueblo estaría incompleta si no se expusieran los datos indispensables de sus habitantes. En ese sentido, en el libro puse gran empeño en documentar quiénes fueron los primeros vecinos de cada linaje histórico ardaleño, y narrar los hechos más importantes de algunas de las familias que tuvieron especial repercusión en su historia. Si de la historia de un pueblo se silencian los datos básicos de sus habitantes, esa historia queda incompleta.

En definitiva, muchísimas gracias a todos mis lectores, que son un orgullo y piezas claves de cara a que un autor, o un historiador, pueda sacar ánimo para completar la faena.

Sólo me quedan dos proyectos de libros sobre Ardales: los tomos 5 y 6 de su historia. El 5 nos lo dirá todo sobre los años que van de 1700 a 1902. Y el 6, abordará el siglo 20, desde 1902.

Imagen: Julie Christie, 1964; dibujo para póster de la película "Darling" (1965). Con mi gratitud a mi amigo Juan Antonio Calderón Guerrero.



jueves, 28 de mayo de 2026

Una gratificante sorpresa a causa de mi novela "Debajo del limonero"

Rompiendo la invisibilidad de mi novela, una gratificante sorpresa me lleva a la ilusión de un poeta adolescente.

Mari Ángeles Berdugo, abogada de Antequera, escribe...

«Una inesperada casualidad quiso que cayera en mis manos “Debajo del limonero”, de Francisco Ortiz Lozano, y vaya si me ha hecho pasar buenos ratos su lectura…

Ha sido como viajar en el tiempo hasta mi primera juventud. He sonreído y me he emocionado recordando cada movimiento del protagonista y de todos los personajes que le rodean. He identificado a muchos de ellos con personas y situaciones de mi vida, que inevitablemente me trasladaban a aquellos años: un pueblo pequeño en los 80, la plaza como lugar de encuentro, los pubs y discotecas, las idas y venidas de las pandillas, las ferias, los veranos interminables y aquellas excursiones andando hasta la piscina de Torró. También los primeros ligues, los comienzos de la universidad y, como hilo conductor de toda la historia, esa preciosa historia de amor de los protagonistas.

En definitiva, una manera de vivir cada día como si no hubiera un mañana, con los sentimientos siempre a flor de piel y con esa intensidad propia de una juventud que parecía eterna. Cuántos recuerdos despierta este libro...

Es una novela sencilla y ahí precisamente reside gran parte de su encanto. Engancha desde las primeras páginas y provoca una profunda nostalgia por una época que muchos seguimos guardando en la memoria y quizá también en algún diario olvidado, capaz de servir de base para escribir otra historia parecida.

“Debajo del limonero” no solo cuenta una historia; también rescata emociones, lugares y vivencias que forman parte de un par de generaciones. Me encantó».



 

domingo, 22 de marzo de 2026

"Debajo del limonero" en la "Revista L Y Más"

 La "Revista L Y Más" de Literatura,

que se distribuye en todas las librerías de España, publica en su número 80 de Primavera 2026, en la página 19, una reseña de mi novela "Debajo del limonero".
Agradecidísimo.
Puede descargarse la revista completa, en formato pdf, en este enlace:

https://www.libreriasindependientes.com/revista-l




sábado, 7 de marzo de 2026

"Debajo del limonero". Otra opinión que llega muy adentro: la de Rafael Correro Gallardo

 Opinión de Rafael Correro Gallardo, ingeniero de Telecomunicaciones en Sevilla, natural del vecino pueblo de Sierra de Yeguas y un genealogista de prestigio.

Rafael Correro dice así:

«Me ha encantado esta frase de Víctor Troyano: “El libro no se lee, se vive despacio”.

A todas aquellas personas que vivimos los veranos interminables de los 80 en nuestros pueblos; a las que acudíamos a las discotecas cuando aún abrían martes, jueves, sábado y domingo; a aquéllos que compartieron el tiempo de asueto mientras echaban una mano en carpinterías, marmoleras o faenas agrícolas; y a quienes colaboraban en casa o en el negocio familiar; a todos ellos, este libro les traslada a paso lento por aquella época, tan distinta a la actual.

Y a los que no vivieron aquella época, a los adolescentes milenials, les recomiendo este paseo tranquilo por un tiempo en el que la presencia constante de la tecnología se suplía con el disfrute de las relaciones humanas y con actividades culturales, deportivas y de ocio, y con esas charlas interminables con la pandilla a la luz de las estrellas, evitando el tórrido ambiente de las mañanas y las tardes de estío.

Yo aún sigo transitando lentamente el recorrido que nos propone Francisco. Y estoy en un quiero y no quiero llegar al final de ese verano del 84 que estoy reviviendo con “Debajo del limonero”.

En nuestro pueblo, Sierra de Yeguas, yo sólo tenía 8 años en el verano de 1984. Mi hermana acababa de cumplir 17 y bien podía ser una de las niñas de esta historia. Mi hermano cumplió 20 años ese verano y estaba a punto de realizar el servicio militar en Valladolid. De todo ello veo entrañables pinceladas en la novela.

El libro me traslada a esos veranos de mi primera infancia, envidiando la libertad de mis hermanos mayores. Mi adolescencia, ya a finales de los 80 y comienzos de los 90, discurrió de una forma muy similar.

Está siendo muy entrañable, a cada paso de Gabriel y Ceres, tener en mente a mi hermana Mariola y lo que ella hubiera disfrutado de esta historia; una historia que me está ayudando a recordar los momentos que el hermano pequeño no pudo compartir por la diferencia de edad entre nosotros».


Ilustración: Fotografía del 24 de marzo de 1985. Algunos miembros de la pandilla paseando por la alameda de Ardales.



jueves, 5 de marzo de 2026

Y aún nadie ha descubierto cuál es la conclusión final de "Debajo del limonero"

 Emotivos, muy entrañables e impagables comentarios, críticas y opiniones de los lectores. Pero aún ningún lector ha descubierto, o al menos no me ha dicho, cuál es la conclusión o significado de la novela.

(... páginas 10 y 254-255)

Ilustración: Lamia Néomaye Pie de Oca, dibujo de Patricia Rodríguez Muñoz en "La erótica sagrada del románico", 2021.




Una opinión de Víctor Troyano sobre "Debajo del limonero", que me ha llegado al alma

 Opinión sobre "Debajo del limonero" nº 8

Una opinión de Víctor Troyano, que me ha llegado al alma

Víctor Troyano Escalante (Teba, Málaga)

«He terminado “Debajo del limonero” y todavía estoy un poco dentro de la historia. No quería que pasara mucho tiempo sin decir lo que he sentido al leerlo.

El libro no se lee; se vive despacio. Es de ésos que te obligan a parar, a respirar, a mirar hacia dentro. Hay una sensibilidad muy sincera en cada página. El limonero no es solo un árbol; es refugio, memoria, amor, tiempo. Es ese lugar al que todos volvemos cuando necesitamos entender quiénes fuimos y quiénes somos.

Gabriel me ha tocado especialmente. Es tan humano, tan frágil y tan valiente a la vez... Su manera de amar, de recordar, de enfrentarse a lo que siente, sin grandes gestos heroicos, solo desde la verdad, me ha parecido preciosa. Su crecimiento es silencioso, pero profundo. De los que dejan huella.

Y Ceres... qué manera tan delicada de convertirla en motor de todo sin necesidad de grandes artificios. Representa esa luz que te cambia para siempre. Ese amor que te construye, aunque también pueda doler.

Confieso algo. En el capítulo 36, cuando el libro pronuncia su propio nombre, se me hizo un nudo en la garganta. Tuve que quitarme las gafas un momento. Y no fue la única vez. Y en el 51. Y en el 66, con ese mensaje “Debajo del limonero; lo mismo da seis años antes que seis años después”. Ahí la novela me rompió un poquito. Lo digo como el mayor de los halagos.

Me parece mágico cuando una historia encuentra su corazón dentro de sí misma y lo deja latir delante del lector.

Se nota que está escrita con verdad. Con memoria. Con emoción real. Y eso no se puede fingir.

El guiño final a Katie Melua, muy elegante. Y la última frase (que omito para no restar intriga al lector) me ha parecido un cierre delicadamente maravilloso.

En mensaje aparte pongo las erratas sin importancia que he detectado, por si el libro se reedita.

Más allá de esos pequeños detalles, quiero felicitar al autor sinceramente. Ha escrito una novela sensible, honesta y profundamente humana. De esas que no se leen solo con los ojos, sino también con la memoria y el corazón.

Enhorabuena. Gracias por esta historia. De verdad».

Ilustraciones: Fotografías del camino de Arranoaitz, Oñate (Guipúzcoa), sábado 20 de septiembre de 1980.