jueves, 28 de mayo de 2026

Una inesperada y gratificante sorpresa a causa de mi novela "Debajo del limonero"

Rompiendo la invisibilidad de mi novela, una inesperada y gratificante sorpresa me lleva a la ilusión de un poeta adolescente.

Mari Ángeles Berdugo, abogada de Antequera escribe...

«Una inesperada casualidad quiso que cayera en mis manos “Debajo del limonero”, de Francisco Ortiz Lozano, y vaya si me ha hecho pasar buenos ratos su lectura…

Ha sido como viajar en el tiempo hasta mi primera juventud. He sonreído y me he emocionado recordando cada movimiento del protagonista y de todos los personajes que le rodean. He identificado a muchos de ellos con personas y situaciones de mi vida, que inevitablemente me trasladaban a aquellos años: un pueblo pequeño en los 80, la plaza como lugar de encuentro, los pubs y discotecas, las idas y venidas de las pandillas, las ferias, los veranos interminables y aquellas excursiones andando hasta la piscina de Torró. También los primeros ligues, los comienzos de la universidad y, como hilo conductor de toda la historia, esa preciosa historia de amor de los protagonistas.

En definitiva, una manera de vivir cada día como si no hubiera un mañana, con los sentimientos siempre a flor de piel y con esa intensidad propia de una juventud que parecía eterna. Cuántos recuerdos despierta este libro...

Es una novela sencilla y ahí precisamente reside gran parte de su encanto. Engancha desde las primeras páginas y provoca una profunda nostalgia por una época que muchos seguimos guardando en la memoria y quizá también en algún diario olvidado, capaz de servir de base para escribir otra historia parecida.

“Debajo del limonero” no solo cuenta una historia; también rescata emociones, lugares y vivencias que forman parte de un par de generaciones. Me encantó».



 

1 comentario:

  1. Me identifico totalmente con esta opinión de la novela de Francisco Ortiz Lozano. La suscribo. Tuve los mismos sentimientos expresados por esta lectora al leer "Debajo del limonero".

    ResponderEliminar