Una vez alguien me dijo que la opinión de un familiar acerca de una obra nunca podía ser imparcial.
Bueno, aun a riesgo de ello, pongo con orgullo la crítica que me ha mandado uno de mis hermanos, Salvador, profesor, psicólogo, titulado en EOI Nivel B2 de Inglés y Francés.
“Terminé de leer la novela de mi hermano ‘Debajo
del limonero’.
Hasta ahora sólo conocía la
faceta de Francisco Ortiz Lozano como escritor de libros de Historia, en los
cuales destaca su investigación concienzuda de todos los aspectos conocidos e
inéditos, no sólo de la historia de Ardales, sino también de la de España.
En esta faceta y como cronista oficial
de la villa de Ardales sobresale su labor docente, pues expone la historia de
una manera atractiva y didáctica, fácil de entender, muy documentada, haciendo siempre
referencia a las fuentes.
Con ‘Debajo del limonero’ por fin
he conocido su faceta de novelista. Y estoy asombrado de su capacidad para relatar una historia de amor tan interesante con un lenguaje sencillo,
conciso y a la vez muy culto, haciendo referencias a autores clásicos, describiendo
atractivamente la naturaleza y el firmamento, lo bíblico, la Historia, la
Arqueología.
También me han encantado sus
juegos de palabras.
Recoge de manera fidedigna cómo
eran los escarceos amorosos de la juventud en la década de los 80 en un
ambiente rural. Destaca la importancia de la amistad, el compañerismo, las
actividades de ocio que se narran (muy distintas de las de ahora)...
Lo que más me ha gustado ha sido
la narración con constantes recursos literarios, y cómo realiza la descripción
de los episodios: parece que lo estás viendo; te pone delante de la acción.
Me gustó la primera parte del
diario del protagonista. ¡Y la segunda, narrando sus vivencias!
Genial el planteamiento, el nudo
y el desenlace; un desenlace que cada lector puede imaginar de distinta forma, manteniéndose
la intriga hasta el último momento.
‘Debajo del limonero’ atrapa al
lector desde el principio hasta el final.
Novela muy recomendable, pues no
sólo entretiene, sino que enseña cómo eran otros tiempos no tan lejanos y
porque adquieres cultura de la buena, por las numerosas referencias a venerables
autores de todos los tiempos.
Enhorabuena, querido hermano”.
Salvador Ortiz Lozano
Fotografía: Luna llena desde la Galeota, Ardales, 12 de octubre de 1981.

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