domingo, 18 de noviembre de 2012

“BOBASTRO. LA CIUDAD DE LA PERDICIÓN. GLORIA Y REFUGIO DE LA CRISTIANDAD”.

“BOBASTRO. LA CIUDAD DE LA PERDICIÓN. GLORIA Y REFUGIO DE LA CRISTIANDAD”.

788 páginas 17 x 24 a todo color; ilustrado con 55 mapas y 384 fotografías y dibujos. Precio: 38 euros. Hay ejemplares disponibles. Información y pedidos: ortiz@olibros.es


Los acontecimientos que vivió BOBASTRO constituyen una grandiosa epopeya de la Historia de España. Dentro de al-Ándalus y después de dos siglos de Islam, buena parte de la población hispana permanecía fiel a sus creencia

s, y Bobastro se convirtió en “gloria y refugio de la cristiandad”. Un miembro de la nobleza hispanogoda, ‘Umar ibn Hafsún –audaz, fanfarrón, embustero, rodeado de montaraces eremitas–, protagonizó aventuras sin fin al frente de su hábil y despiadada tropa. Las crónicas rebosan de batallas, bravuconadas, saqueos, sangre, humor, poemas, raptos de concubinas y episodios de santidad. Hasta ahora no existía una obra que narrara de forma amena y desde el rigor histórico unos acontecimientos que los cronistas árabes nos legaron con todo detalle. Este libro cubre ese vacío, compendia y analiza la historia de Bobastro, aporta nuevos argumentos sobre su ubicación y rescata el concepto de Hispania, tan negado hoy como evidente –y comúnmente asumido– en la Edad Media.

La ciudad de Bobastro, bajo el mando de Umar ibn Hafsún y sus hijos y encaramada en una montaña inexpugnable, símbolo de la resistencia de la población indígena cristiana de Hispania contra el proceso islamizador, y sede de la misma en la cora de Rayya (obispado de Malaca), tuvo en jaque al emirato de al-Ándalus durante cincuenta años, entre 879 y 928.

La historia de Bobastro atrajo la máxima atención de los cronistas árabes, de forma que quedó detalladamente recogida en las fuentes, porque para la administración musulmana de Córdoba, Umar ibn Hafsún y sus hijos representaron el más peliagudo escollo contra sus objetivos.

Umar y Bobastro han merecido también, a lo largo de los siglos, todo el interés de los historiadores medievalistas españoles y extranjeros, incluso con enfrentadas propuestas de ubicación y polémicas apariciones en prensa en las últimas décadas.

Este libro representa la más profunda labor compilatoria del tema de Bobastro en todos sus aspectos: repasa la historia de su historia, desentraña todos los argumentos y razones sobre sus propuestas de ubicación, resume las distintas interpretaciones históricas y socioeconómicas y expone el más amplio relato, de forma fiel a las fuentes originales, año a año, topónimo a topónimo, personaje a personaje, de la historia completa y detallada de la ciudad rebelde.

A ello añado mis propias conclusiones, interpretativas y de localización, producto del análisis de las crónicas, de largos años de extracto de los documentos notariales y eclesiásticos de los siglos XV al XIX, de estudio topográfico sobre el terreno y de entrevistas a los lugareños.

El lector podrá informarse de los innumerables detalles épicos que adornaron la historia de Bobastro hasta ahora desconocidos para el gran público. Las historias de España genéricas y hasta las obras específicas, a pesar de advertir siempre de la inusitada importancia histórica del tema, tan sólo habían ofrecido resúmenes en escasas páginas sobre el relato. Así, saldrán a la luz, entre mil detalles más hasta ahora no difundidos, el rapto de la concubina al-Taŷŷubiya, la atrevida burla de los cien mulos, las matanzas de los cristianos en Sevilla, Poley (Aguilar de la Frontera), Juviles y Balda (Cuevas de San Marcos), la narración detallada y mediante numerosos mapas de las campañas y batallas, la captura de la manada de caballos de combate de Bobastro, el premio del emir a uno de sus soldados por replicar a un insolente rebelde, las peleas cuerpo a cuerpo de Umar (como la que sostuvo contra su propio hijo Sulaymán y que le hizo enorgullecerse del mismo), los lamentos de un poeta árabe encerrado en una mazmorra de Bobastro, el final del famoso arquero cristiano Abú Nasr, que quedó “como un erizo” en una cruz en Córdoba, las interminables crucifixiones de capitanes rebeldes cristianos ante la puerta del palacio emiral de Córdoba, el trágico desenlace de los conspiradores internos de Bobastro o la crucifixión del cadáver momificado de Umar, que llevaba muerto diez años, entre dos de sus hijos, cantada en crueles, pero sublimes, versos de los rapsodas de la corte islámica.

El libro ofrece mis conclusiones sobre interesantes propuestas de ubicación de topónimos hasta ahora no identificados, como el dayr (monasterio) de Qannališ, las alquerías de Gāmis y Talabīra, las fortalezas de Šant Mariyya/Santa María, Šant Awlāliyya/Santa Eulalia, Šant Biÿant/San Vicente, Šant Bítar/Santipetri de Álora, Ulŷ‘š, o la madīna de Sajrat Lamāya. Y se completa con un amplio preámbulo, de casi cien páginas, sobre el concepto de Hispania a lo largo de la Antigüedad y la Alta Edad Media (basado estrictamente en fuentes originales insertas en latín a pie de página).

Los subtítulos de la obra no son más que dos de los muchos calificativos que los cronistas árabes le dieron a tan indomable ciudad: madīna al-dalāla, “ciudad de perdición”, y wa-makān ‘izz al-nasrāniyya wa maw’ila-hā, “gloria y refugio de la cristiandad”. De esta forma, abordo el aspecto quizá más novedoso de esta historia: su vinculación, con antecedentes y consecuencias, y durante toda la rebelión, con la historia altomedieval de la Iglesia malacitana. Así, el libro incluye el original latino y la traducción completa y comentada del acta de la pasión y martirio de la joven monja eremita Santa Argentea de Bobastro (documento que también aporta novedades sobre el tema, hasta ahora nunca tenidas en cuenta). Y también, de esta forma, en las conclusiones del trabajo (páginas 709 a 725) se hace crítica constructiva a todas las interpretaciones, incluidas las vigentes, de índole materialista, sobre el fenómeno histórico, pero que cuentan con mi réplica, contundentemente argumentada, que lleva el título de “Bobastro desde la persona y desde la fe, y no sólo desde el punto de vista del materialismo histórico” (páginas 725 a 736).

En su contraportada podemos leer:

“En Ardales, en la Penibética malagueña, se alza la Mesa de Villaverde: una descomunal montaña rodeada de vertiginosos precipicios. Los acontecimientos que vivieron los habitantes de BOBASTRO, ciudad encaramada en esa montaña, constituyen una grandiosa epopeya desconocida para la mayoría de los españoles. Un señor feudal sin escrúpulos, de los que luchaban espada en mano, invencible tras sus murallas y temible en sus incursiones contra Córdoba, el hispanus Umar ibn Hafsún, audaz, fanfarrón, embustero, rodeado de montaraces eremitas y objeto de la mayor admiración o de los peores odios, protagonizó aventuras sin fin al frente de su hábil y despiadada tropa. Las crónicas rebosan de batallas, bravuconadas, saqueos, sangre, humor, poemas, raptos de concubinas y episodios de santidad. En Estados Unidos un guión como el de Ibn Hafsún y Bobastro ya habría dado lugar a novelas y películas que batirían récords divulgativos”.
ÁRBOLES GENEALÓGICOS DE FAMILIAS DE ARDALES Y CASARABONELA.

Puedo realizar árboles genealógicos de personas interesadas en conocer sus antepasados, siempre que éstos hayan vivido en Ardales y Casarabonela.

Se trata de una tarea ingente, c

olosal; y perdón por la inmodestia; yo no puedo referirme a mis propios trabajos en cuanto a la calidad, pero sí me puedo referir a la cantidad de horas, días, meses y años metido en archivos locales, provinciales y nacionales, sacando tal cantidad de datos, que cualquier otra persona que quisiera conseguir lo mismo tendría por delante una tarea de varios años de jornadas intensivas.

Los datos los obtengo de mis apuntes, recopilados durante casi treinta años en distintos archivos, y de los cuales extracté incontables documentos. Me sirve como base de datos un índice autoelaborado de matrimonios y bautismos de los últimos cinco siglos (y que me distrajo durante varios meses de trabajo intensivo la redacción de mis libros de Historia).

Cada árbol lo realizo en orden cronológico descendente, generación a generación hasta alcanzar el origen más remoto posible: el solicitante, los padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, bisatatarabuelos, etcétera. A cada personaje de cada generación, tratado en cada apartado, lo ilustro con el mayor número posible de datos: además del nacimiento, sus matrimonios y defunción, las apariciones en todo tipo de escrituras, como padrones, compra-ventas, testamentos, inventarios de bienes, arrendamientos, cargos, oficios, propiedades, casas donde habitaban, incidentes, presencia en eventos públicos, como elección del patrono del pueblo, bendiciones de capillas, inauguraciones de fuentes de agua, etcétera.

El precio va en función del tiempo empleado en realizar el árbol. Hay que tener en cuenta que no se trata de un libro del que se venden 500 ejemplares y los gastos se dividen en 500 partes, sino de un trabajo exclusivo para un cliente, el cual representa la única parte para cubrir los gastos.

Un árbol genealógico que se remonte al siglo XVI, con un número destacado de datos a lo largo de quince o veinte páginas y que me haya requerido varios días de trabajo intensivo, mañana y tarde, de investigación en mis apuntes y de redacción, está presupuestado en 100 euros. Más días de trabajo añadido aumentaría el precio. Si, además, me exige desplazarme a uno o varios archivos en busca de mayor número de datos, imprescindibles para poder realizar el árbol, se sumarían 30 ó 50 euros por cada jornada de consulta, según el tiempo y el lugar. Por supuesto, realizaría presupuesto en caso de encargo.

Hasta ahora he realizado bastantes árboles genealógicos, aunque sólo últimamente me decidí a ponerles precio, después de varios años de investigación de árboles genealógicos de forma totalmente altruista, con un trabajo denso y largo que me quitaba muchísimo tiempo del que necesito para terminar mis libros de Historia pendientes.

He aquí los árboles genealógicos realizados:

En 1992:
-Germán Ruz Baeza (Maipo, Chile).

En 1997:
-Miguel Martín-Sierra Balibrea (Valencia).
-Cristóbal Bravo Paulete (Blanes).

En 1998:
-Francisco Martín García (Málaga).

En 2002:
-Margarita Ruyra de Andrade (Madrid).

En 2005:
-Pedro Corrales García (Blanes).
-Asunción Florido Valencia (Campillos).
-Salvador Gutiérrez García (Blanes).
-Hermann Abularach Méndez (Nueva York, Estados Unidos).
-Francisco Naranjo Bravo (Ardales).
-Antonio Vera Rodríguez (Málaga).
-Rosario Mena Millán (Pamplona).
-Yolanda González Rodríguez (Ardales).

En 2006:
-María del Carmen Bravo González (Campanillas).
-Hermenegildo Fernández Olmo (Málaga).
-Francisca Florido Berrocal (Ardales).
-Antonio Moreno Fernández (Riotinto, Huelva).

En 2007:
-Adolfo Baeza Rodríguez (Málaga).
-Diego Baeza Berrocal (Blanes).
-Dolores Chamizo Lago (Madrid).
-Mayte Martín Cadierno (Barcelona).

En 2008:
-Rafael Cherino Jiménez (Francia).
-Alliny Dalle Nogare Alvez Ribeiro (Brasil).
-Francisco Narváez Ayala (Francia).
-Ana Calderón Martín (Málaga).
-Francisco Benjamín Domínguez Torres (Blanes).
-Fernando Obispo Guerrero (Algeciras).
-Soledad Moreno Ramírez (Málaga).

En 2009:
-Manuel Vallejo Díaz (Francia).
-Juan Francisco Bravo Salgado (Chile).
-Rafael Martín Rodríguez (Sabiñánigo, Huesca).

En 2010:
-Toni Galván Castaño (Barcelona).
-José Martín Gallardo (Londres, Inglaterra).

En 2011:
-María Concepción Florido Navarro (Sevilla).
-Manuel García González (Barcelona).
-Enric Bruned Gálvez (Alcarràs, Lérida).
-José Antonio Domínguez Bandera (Málaga).
-Carmen Palomeque Lozano (Málaga).

En 2012:
-Marcia Maidana (Utah, Estados Unidos).
-Asunción Gálvez García (Bélgica).
-Carmen Gómez Gallurt (Aix-en-Provence, Francia).

“HISTORIA DEL VALLE DE ARDALES” I. Prehistoria y Edad Antigua.

“HISTORIA DEL VALLE DE ARDALES”
I. Prehistoria y Edad Antigua.


Año 2005.
622 páginas a 17x24 cm., 382 fotografías, mapas y otras ilustraciones a todo color.
34 euros.

Hay ejemplares disponibles. Información y pedidos: ortiz@olibros.es


“Historia del valle de Ardales” estudia y ofrece al lector la Prehistoria y la Edad Antigua, hasta el año 711, de la comarca de Teba y Ardales, extendida a buena parte de la Penibética malagueña. Incluyo un repertorio sobre hallazgos arqueológicos y noticias documentales antiguas y modernas. Son 622 páginas profusamente ilustradas con fotografías en las que he querido plasmar un amplísimo resumen de todos los estudios científicos elaborados hasta el momento, y a los que añado mis propias investigaciones (exploraciones, entrevistas, ruinas, vestigios, manuscritos, libros antiguos...).

Incluye un mapa, tamaño A3, a color, del tercio sur peninsular, con la localización de las ciudades romanas. Y otros dos mapas del mismo tamaño de la mitad occidental de la provincia malagueña y del valle del Turón.

Índice de capítulos:

Preámbulo. Aspectos geográficos de “El valle de detrás de las montañas”, con una carta apócrifa del año 727 a.C., y fragmentos de una carta auténtica del año 1786 d.C.

1.Los primeros pobladores del valle (Paleolítico Inferior y Musteriense).
Hallazgos de este período y contextualización general.

2.Los artistas de la Cueva de Doña Trinidad (Paleolítico Superior y Epipaleolítico).
Además de aportar un completo repertorio de los yacimientos y hallazgos de este período, incluye la Historia Contemporánea de dicha Cueva entre los años 1821 y la actualidad, con el resumen de los estudios de Madoz (1845), Casiano de Prado (1864), Trinidad Gründ Cerero (1864-1896), Puig y Larraz (1900), Henri Breuil (1918), Obermaier (1925), García González (1933), Giménez Reyna (1963), Muñoz Gambero (1970-1973), José Enrique Sánchez, Federico Ramírez, F. Gutiérrez y J.M. Alfonso (1974), Sanchidrián Torti (desde 1981), María del Mar Espejo y Pedro Cantalejo (desde 1984), etc.

3.Los primeros labradores y ganaderos del valle de Hardales (Neolítico).

4.En tiempos de los dólmenes (Calcolítico).
La Sepultura del Gigante, los talleres calcolíticos de La Galeota y Castillo de Turón, etc.

5.Los reyezuelos de la Edad del Bronce (Edad del Bronce).
Con la necrópolis de Las Aguilillas, la necrópolis de la Bolina y la historia de su descubrimiento en 1969, la tumba de cistas de Morenito, las cistas del Puerto de las Palmas y los poblados prehistóricos del Castillón de Gobantes y la Peña de Ardales.

6.El encuentro entre los prehistóricos y los históricos (Protohistoria).
Con un repertorio de datos sobre Tartessos y apuntes sobre su localización. Los yacimientos de las lomas del Infierno y las cabañas ovaladas del Boquerón.

7.El valle de Hardales, entre Tartessos y los fenicios de Malaka.
Con el apogeo de Tartessos. Las fortificaciones de la Peña de Hardales y Gobantes y otros recintos de vigilancia o encaramamiento.

8.Los iberos del valle de Hardales.
Vestigios ibéricos contextualizados en un relato bastante extenso sobre los comienzos de la Antigüedad. La ciudad ibera de los Castillejos de Teba. Estelas iberas del valle de Hardales y sus alrededores. Exvotos fálicos. Y el exvoto antropomorfo inédito bautizado como “El Risueño de Hardales”.

9.La conquista romana (años 219 a 205 a.C.).
Con un relato bastante pormenorizado (basado en Tito Livio y otros autores romanos y griegos) de la conquista romana de la península, en especial sobre el área geográfica andaluza, malagueña y penibética. Exposición de autores y fuentes coetáneas.

10.El antiquísimo nombre de Hardales.
Este capítulo es un inciso que estudia el origen y la etimología ibera (basado en las más fiables teorías sobre dicho idioma) sobre diversos topónimos del valle, como el de Bobastro, Turón, Alcaparaín, Gaitán, Íscar, Skwr o Santiscar, Hortegüilla y el del propio Hardales. Incluye un estudio pormenorizado sobre la contradictoria cuestión de los célticos de la Penibética malagueña, escudriñando los textos latinos, resumiendo las diversas teorías de los autores dieciochescos, decimonónicos y actuales, y con un exhaustivo análisis sobre las ubicaciones dadas a las ciudades célticas: Seria Fama Iulia, Nertobriga Concordia Iulia, Segida Restituta Iulia, Vgultunia Contributa Iulia, Curiga, Lacimurga Constantia Iulia, Stere(n)ses Fortunales, Callenses Aeneanici, Acinipo, Arunda, Arucci, Turobriga, Lastigi, Salpensa, Saepone, Serippo, Arsa, Mellaria, Mirobriga, Reginam, Sosintigi, Sisapo y Vama.

11.La romanización de la comarca de Hardales (años 205 a 44 a.C.).
Continúa el exhaustivo relato de las noticias históricas recogidas de los autores griegos y romanos, con especial dedicación a la ciudad de Certima, las correrías de Viriato por la Penibética (con un inédito estudio sobre la ubicación de la ciudad de Iríbola, pseudo-Tríbola), la ubicación de la Lauro turdetana, el episodio de la persecución y muerte de Cneo Pompeyo en tierras penibéticas malacitanas tras la batalla de Munda, descripciones de Avieno y Estrabón... También se aborda el posible origen antiguo del cauz del Turón y sus acueductos, mas los hallazgos arqueológicos iberorromanos (estatuillas, monedas, puntas de flechas y necrópolis).

12.Un valle de la vía Hispalis-Malaca durante el Imperio Romano (años 44 a.C. a 284 d.C.).
Los conventos jurídicos romanos de la zona. Los orígenes de la cristianización. Incluye un estudio exhaustivo, con ubicaciones, sobre 223 poblaciones romanas según la Arqueología y el testimonio de autores como Plinio, Ptolomeo, Estrabón, los itinerarios del emperador Antonino Caracalla, Tito Livio, Appiano y la Bellum Hispaniense. Dedica densos apartados a las ciudades romanas de la actual provincia de Málaga y más en concreto de la Penibética y la comarca de Ardales: Singilia Barb., Anticaria, Aratispi, Osqua, Cartima, Acinipo, Arunda, Lacilbula, Ocurri, Saepone, Lacippo, Sabora, la del Cortijo del Tajo de Teba, las res publica Cabensium, Nescania, Iluro, Castra Vinaria, los baños de Carratraca, Hardales. Se exponen las estatuillas posiblemente romanas de Ardales, destacando la Ardilla de Oro de Hardales, y las monedas romanas más destacadas. Este capítulo incluye extensos apartados a un pormenorizado estudio documental, arqueológico y toponímico, con propuestas de ubicaciones, sobre la Vía VII del Itinerario de Antonino Caracalla, del año 212 d.C. (entre las páginas 410 y 437), con mapas y citas de viejos documentos. También realiza un estudio arquitectónico y con inéditas noticias documentales castellanas de los últimos siglos sobre el puente romano de la Molina, de Ardales, considerado el único puente romano malagueño de carácter monumental (páginas 437 a 444). Noticias sobre vestigios de la Edad Antigua de Bobastro. Y los restos arqueológicos romanos de Ardales: las torres del valle, miliarios, villas romanas, el Fauno del Boquerón, monedas, las llamadas Estatuillas de los Dinteles, etc.

13.Desde la llegada del cristianismo hasta la caída del Imperio Romano (años 284 a 476).
Con un estudio sobre los topónimos del Concilio de Iliberris del año 302, los vestigios paleocristianos de la comarca, las incursiones de los vándalos, la de los suevos de los años 438 y 441 por la Penibética malagueña. Exposición de monedas romanas de los últimos tiempos del Imperio.

14.Una tierra de nadie entre el Imperio y los Godos (años 476 a 615).
El relato deja especial hueco a las incursiones de Leovigildo contra los imperiales de Malaca, precisamente por el valle de Hardales, donde se localizan varios yacimientos visigodos. Comienzos del fenómeno expansivo de los eremitas por las montañas de Malaca y de Hardales (páginas 558 a 578), con cita de los eremitorios de la zona.

15.El valle de Hardales durante el siglo de la Iglesia hispano-romano-goda (años 615 a 711).
Noticias de la ilocalizada ciudad de Barbi, en la frontera de Hardales. Posible origen arquitectónico visigodo de la basílica rupestre de Bobastro.

“1972-2002: 30 AÑOS DE TROCHAS POR LA SIERRA DE ALCAPARAÍN”.

“1972-2002: 30 AÑOS DE TROCHAS POR LA SIERRA DE ALCAPARAÍN”.

Año 2002.
181 páginas a 21 x 29,5 cm., 163 fotografías, dibujos y mapas.
Se hicieron únicamente 30 ejemplares. Agotado hasta nueva edición.

Es es un libro con las crónicas y el anecdotario de las subidas y las rutas por la sierra de Alcaparaín (Ardales, Carratraca, Casarabonela) entre los años 1972 y 2002. En total se narran las 50 subidas que realicé hasta la fecha, a las que llamo “trochas”. Es un libro de gran demanda en Ardales, puesto que en él aparecen datos, testimonios y descripciones sobre personas y parajes de gran belleza natural y paisajística, algunos de ellos ya perdidos para siempre, por lo que debería publicarse. Incluye las “expediciones” realizadas por la OJE, Organización Juvenil Española, del hogar de Arriola, Málaga, y de Ardales entre los años 1975 y 1984: la centuria Cid Campeador, el círculo Omar Ben Hafsún, el Grupo de Espeología de Cadetes y Guías de Arriola, el precírculo de flechas y arqueros de Ardales y el Grupo de Arqueología y Espeleología de cadetes y guías de Ardales. Es también, sin duda, un libro ecologista, que hace un llamamiento urgente a la preservación de la naturaleza amenazada.

“HISTORIAS, FAMILIAS Y MOLINOS DE LA VILLA DE MIJAS”.

“HISTORIAS, FAMILIAS Y MOLINOS DE LA VILLA DE MIJAS”.

Año 2001.
733 páginas a 17x24 cm. 14 Acuarelas a color y dibujos a carboncillo del chileno Germán Ruz Baeza; y 106 fotografías, mapas e ilustraciones a color.
24 euros.
HAY EJEMPLARES D
ISPONIBLES. Información y pedidos: ortiz@olibros.es


Se trata de un estudio histórico que aborda aspectos en apariencia heterogéneos de la Historia de Mijas, pero al final todos engarzados: el contexto histórico general, las familias repobladoras, la industria molinera, el partido de Osunilla y una profunda investigación genealógica sobre los Ortiz de Mijas, la familia que se dedicó más amplia y constantemente a lo largo de los siglos a la industria de los molinos.

Índice de capítulos:

Prólogo. Discurso sobre los molinos y los molineros traídos con refranes.

1.La comarca de Mijas hasta la conquista castellana.

2.La repoblación castellana.
Basada en los Repartimientos de Mijas y Benalmádena, exhaustivamente expuestos, incluso con averiguaciones sobre la identidad de algunos personajes.

3.La comarca de Mijas después de la repoblación.
Incluye numerosas noticias completamente inéditas tomadas de documentos del Archivo Municipal y de los protocolos del Archivo Histórico Provincial.

4.Mijas desde el siglo XVIII.
Ídem.

5.Familias de Mijas.
Se exponen las noticias, incluso con algunas ramas genealógicas, de las familias de Mijas desde el siglo XV hasta la actualidad, contando 346 apellidos (páginas 183 a 331).

6.De Osunilla y de molinos.
Este capítulo aborda un estudio geográfico del paraje de Osunilla, tan rico en la industria de la molienda. Aspectos industriales del molino harinero, del molino aceitero y del batán. Y un estudio detallado sobre la identidad, ubicación y restos actuales o perdidos de los molinos y batanes de la zona y de casi toda Mijas: Osunilla la Alta, Osunilla la Baja, Cañaveral, Espartales, Hondo, Espartales Nuevo, Corralejos, Pinar, Pajares, Sandino, Las Pavitas y otros.

7.Orígenes de los Ortiz de Benalmádena y Mijas. Cristóbal Ortiz el repoblador y sus primeros descendientes: años 1493 a 1600.
Comienza en este capítulo el denso, completo e interesantísimo relato sobre la vida, costumbres y trabajos de una larga familia molinera: la de los Ortiz de Mijas.

8.El viejo molinero de Osunilla y sus hijos. Dotes, molinos, huertas y viñas: años 1626 a 1686.
El estudio se centra en el patriarca Juan Ortiz “el Viejo” y sus hijos y nietos.

9.Un sargento de las Milicias concejiles de Mijas en tiempos de Carlos II el Hechizado: años 1658 a 1694.
La figura polivalente de Bartolomé Ortiz de Laó y sus hijos.

10.Permanencia en Mijas o expansión hacia Málaga y Benalmádena: años 1694 a 1724.
Sobre los hermanos molineros Joseph y Román Ortiz de la Torre y sus familias.

11.El molinero de las monjas de San Bernardo. Un prestigio social ganado con el sudor de la frente: años 1695 a 1761.
Este capítulo gira en torno a la figura de un prestigioso y rico molinero, Francisco Ortiz Jiménez, y a la decadencia social y económica de su hermano Bartolomé.

12.El alcalde del gremio de molineros y propietario del molino de pan y de aceite de Osunilla: años 1729 a 1805.
El protagonista de este capítulo, y podríamos decir de todo el libro, es un personaje singular: Salvador Ortiz Jiménez. Su vida, llena de jugosísimas anécdotas, aparte de sus noticias socioeconómicas, sacadas de la documentación completamente inédita de los protocolos, podría servir para ilustrar la Intrahistoria de la España rural e industrial del siglo XVIII. Basten citar los episodios de su boda con una doncella de una familia hidalga venida a menos, sus iniciativas de acuerdo con el Ayuntamiento para mejorar la infraestructura viaria de Mijas, su elección por votación de todos los molineros de Mijas como alcalde del gremio en 1779, los pejuicios que le ocasionó el cargo, las ayudas prestadas a su extensa familia de sangre y política, su casona acogedora de varias unidades familiares, su prestancia como avalista de familiares encarcelados, el desgraciado episodio de los mulos que avaló a un vecino, etc.

13.La gran familia de los molineros de Mijas del siglo XVIII.
Este capítulo trata de los numerosos hermanos y primos hermanos y primos de primos hermanos de Salvador Ortiz Jiménez, todos ellos dedicados al oficio de molineros.

14.Molineros y labradores en tiempos de la caída del Antiguo Régimen: alrededores del año 1800.
Se trata aquí de los hijos y sobrinos de Salvador Ortiz Jiménez, que ensanchan sus negocios a la agricultura, aprovechando la coyuntura del empobrecimiento del pueblo a raíz de las revoluciones demográfica, agrícola, industrial y social de antes y después de la Guerra de la Independencia contra Napoleón.

15.De los molinos a los batanes y algunas prosperidades: años 1815 a 1887.
La saga de los Ortiz se hace infinita y es raro encontrar a algún miembro que no sea molinero, y si no, batanero; ambas industrias en apogeo.

16.Molineros y bataneros hasta la novena generación: años 1850 a 1920.
Se trata aquí de la decadencia de los batanes y los molinos, con la caída total del año 1959. Se produce la emigración a Málaga y Melilla y se intenta seguir el rastro hasta nuestros días.

Apéndices.
El libro se completa con cuatro interesantes apéndices:
I.Sobre la genealogía de otras ramas.
II.Las entrevistas realizadas a los últimos mijeños que ejercieron de molineros y bataneros, así como pertenecientes a las antiguas familias de Osunilla.
III.Unas completas tablas de correspondencias entre medidas antiguas y actuales de Longitud (vara, pie), Superficie (fanega, aranzada, celemín, estadal, tapia, vara cuadrada), Capacidad (arroba), Peso (quintal, arroba, libra, cuarterón), Grano (media fanega, cuartilla, almud, medio almud) y Moneda (doblón de oro, dobla, escudo, peso duro, ducado, real, ochavo, cuarto y maravedí).
IV.Precios, valoraciones y arrendamientos a lo largo de los siglos, en Mijas, pero que podría ser extensivo a toda España: molinos, batanes, fincas de secano, olivares, huertas, viñas, higuerales, impuestos, casas, tejidos, ajuares, ganados (buey, jumento, vaca, cabra, oveja, mulo...), productos agrícolas, trabajos e incluso esclavos.

“LOS MURMULLOS DE LA ACEQUIA. MEMORIAS DEL ARROYO”

“LOS MURMULLOS DE LA ACEQUIA. MEMORIAS DEL ARROYO” (del Arroyo de la Miel).

Año 2000.
123 páginas a 19x26 cm. 45 fotografías.
Sin precio de venta, puesto que no se ha llegado a editar. Espero contar con los medios económicos para poder pub

licarlo algún día.
Es un libro costumbrista y descriptivo de intrahistoria, sobre los recuerdos de mi niñez en el Arroyo de la Miel en los veranos de 1963, 1964 y 1965, cuando dicha localidad continuaba siendo un lugar muy escasamente poblado, un remanso de paz en sus calles terrizas, huertas y acequias y de silencio sólo roto por el canto del gallo o la brisa del apartado mar. Desde luego que quien lea este libro se verá sorprendido por lugares, escenas, imágenes (imágenes no sólo fotográficas, sino descritas, de la mente) de un Arroyo de la Miel que nunca volverá y que no se parece al actual absolutamente en nada.

Sus capítulos se titulan así: Dedicatoria; Viaje al Arroyo de la Miel (1963); La familia Gálvez Lozano (1945-1961); Pepito en Suiza (1961); La escuela de Doña Carmen (1964); Primera Comunión; El felicísimo verano de 1964; El pueblo; La casa; La prima Mari Carmen; A por agua, a la acequia; Eso era comida; Papas fritas con güevo; Antoñito y Carlitos; “El Señorito”; Gallinas, pollitos y guarros; Jugando a las casitas; “Yo quiero escribir”; Baño en la acequia; De caza por los huertos; Los jazmines del cine de verano; Regreso a Málaga; Confesión; Verano del 65; Nunca segundas partes fueron buenas; Unas vacaciones diferentes; Epílogo (1966 a 2000).

“BÚSQUEDAS, TRECHAS Y ANDANZAS DE FRANCISCO ORTIZ BLANCO”.


“BÚSQUEDAS, TRECHAS Y ANDANZAS DE FRANCISCO ORTIZ BLANCO”.

Año 2000.
211 páginas a 22x30 cm. 88 fotografías.
Se hizo una tirada de 30 ejemplares, agotados hasta nueva edición.
Es un libro de intrahistoria, con sucesos, hechos y anécdotas d

e entre los años 1865 y 1970. Me fueron contados por mis mayores, de las ramas de “Los Ortiz Bataneros” y los “Rodríguez Gambero” en su deambular por Mijas, Melilla y Málaga. Un repertorio de personajes, lugares y vida cotidiana que podría utilizarse, con toda fiabilidad e imparcialidad, a la hora de estudiar cómo era la vida de una familia humilde del pueblo; no los estados ni los grandes hechos históricos. Cada familia española podría escribir un libro como este; “podría”, en condicional, pero aquí tenemos uno hecho y acabado ya.

En Mijas.
Ofrenda de cabellos a Jesús Nazareno. Año 1865.
Francisco Ortiz Blanco (el Primero), batanero del batán de las Pavitas. Año 1880.
El caldero de las dos viejas. Año 1886.
Un tesoro llovido desde lo alto. Año 1890.
Salvador Ortiz Romero, viudo por primera vez. Año 1893.
Un caldo del puchero “original”. Año 1894.
Segundas nupcias de Salvador Ortiz Romero con la partera comadrona Pepa Blanco Gambero. Año 1895.
Nacimiento. Año 1896.
La prole de los Rodríguez Gambero. Año 1903.
En la escuela.
El tesoro de “el Portugués”. Año 1906.
Otra historieta sobre sueños y premoniciones de tesoros.

En Melilla.
Melilla, “nueva América”. Año 1908.
Los hermanos Ortiz Marín en Melilla.
Masacre en el barranco del Lobo. Año 1909.
Accidente en las islas Chafarinas. Año 1910.
Boda de Pepa Ortiz Marín en Melilla. Año 1911.

En Mijas.
El tesoro del batán. Año 1913.
Cogiendo esparto en la sierra. Año 1914.
El ajuar de Frasquita Rodríguez Gambero.
Frasquito Ortiz, batanero. Año 1915.
La foto de una mocita quinceañera. Año 1916.

En El Chorro.
Peón en la construcción del pantano de El Chorro. Año 1916.
Huelga de las alpargatas. Año 1917.

En Melilla.
Los Ortiz Marín se reúnen en la avenida Aizpuru. Año 1917.

En Mijas.
“Mariquilla Filustra”. Año 1917.

En Ronda.
De soldado, lo justo para la foto. Año 1918.
“La enfermedad del soldado”.

En Mijas.
Una novia efímera. Año 1918.
Coincidencia de dos bodas “y media” en el mismo día. Año 1919.
Fallecimiento del viejo batanero. Año 1920.
El molinero Antonio Sánchez Millán.
Sirviendo en la finca “El Tartajal”.

En El Chorro.
Inauguración del pantano de El Chorro. Año 1921.

En Melilla.
Prosperidad de los Ortiz Marín. Año 1921.
Francisco Ortiz Blanco cruza el charco.
Pánico en Melilla.
Consulta a una vidente.
El 717 de Salvador Ortiz Marín. Año 1922.
Extraña muerte del niño Salvador Ruiz Ortiz.

En Mijas.
Los Meguiñe-Ortiz también se lanzan a la aventura. Año 1922.
Otoño floreció.

En Melilla.
Boda en Melilla. Año 1923.
Visión fantasmagórica.
Nacen dos primitos en verano.
Una foto en la playa. Año 1924.
Nacimiento de Pepita Ortiz Rodríguez.
Los Meguiñe-Ortiz se vuelven a Málaga. Año 1925.
Madre.
Prosperidad de Juan Ortiz Marín.
Las peligrosas aventuras de un carrero.
Amor platónico. Año 1926.
Nacimiento del niño Salvador Ortiz Rodríguez. Año 1927.
Mudanza a la casa de Ataque Seco. Año 1928.
Nacimiento de otra niña.
Breve viaje a Málaga y nacimiento de África Ortiz. Año 1929.
Dos vidas que se van y una que viene. Año 1930.
“Proclamación de la República” en la casa de Ataque Seco. Año 1931.
El negocio del agua.
Nacimiento de Anita y ayuda de Juan Ortiz Marín. Año 1932.
Francisco Ortiz y Antonio Ramírez: una buena amistad.
Gravedad de María y llamada a su hermana Ana. Año 1933.
Las atenciones del amigo Ben Haisam.
Ana Rodríguez Gambero en las kábilas.
Despedida de Ana y las niñas.
Últimos días en casa de Ben Haisam.
Primavera marchitó.
Noche de pena y de miedo.
Entierro.
Luto.
De pesca en la Batería Jota.
Cuando Salvador “no quería miel”.
Extrañísima dolencia y espontánea curación.
Visitas a la madre muerta.
Té con galletas. Año 1934.
“El Pichirichi”.
Tardes de costura y trapitos.
Rifa de pollos “no encomendada”.
Fallecimiento del tío Salvador Ortiz Marín.

En Málaga.
Emigración a Málaga (tratando de despistar al mal sino). Año 1934.
En casa de los padrinos.
Por fin, las niñas chicas.
Trabajando haciendo cañizos.
Tan sólo ocho meses de escuela.

En Málaga y en Melilla.
Codo trastocado y último viaje a Melilla. Año 1935.

En Mijas.
Visita de la niña Pepita Ortiz a la bendita tierra de Mijas. Año 1935.

En Málaga.
Todavía con los padrinos. Año 1935.
Segundas nupcias. Año 1936.

En Almogía y en Málaga.
La historia de Antonia Trujilla “la Nena”. Años 1874 a 1934.

En Málaga.
El 18 de julio, “las niñas chicas conmigo”. Año 1936.
Estalla la Guerra Civil.

En Mijas.
La familia Meguiñe-Ortiz busca la paz en Mijas. Año 1936.

En Málaga.
Los bombardeos de Málaga. Año 1936.
Siempre en “la Cola”.
Avalancha de los nacionales contra Málaga. Año 1937.
Nacimiento de otra hija en plena batalla.
El niño Salvador Ortiz “en primera fila” de la ocupación.
Aviso en casa y nuevo cambio de decorado.
“Un pan de arroz para mí solo”.
Pelando cañas con Papá y cuidado con cariño por Tita.
Nacimiento de la menor de las hermanas. Año 1938.
Racionamiento y trasperlistas.

En Peñarroya-Pueblonuevo del Terrible e Hinojosa del Duque..
En Peñarroya-Pueblo-Nuevo del Terrible, recién acabada la guerra. Año 1939.
Sencillamente un hombre bueno.
Acarreando hortalizas a Hinojosa del Duque, por los ex-campos de batalla.
El enamorado Mohamedi.
Sobre ranas, gatos y bichas... para cenar.
El descubrimiento del gazpachuelo.

En Málaga.
Regreso a Málaga con Matías.
El accidentado viaje de los melones de Benamejí.
El niño del café.
Amistad con el niño Adolfo Pérez-Montaut Ledesma.
La casa de vecinos de calle Cristina número 16. Año 1940.
Hambre.
Higos secos, gachas: regalados y graciosos manjares.

En Mijas.
El último viaje de Francisco Ortiz Blanco a Mijas. Año 1940.
El médico don Manuel Martínez y su familia.

En Málaga.
“El Niño del Turrón”. Año 1941.

En Málaga y en Melilla.
Año de dos bodas y una “reboda”. Año 1942.

En Málaga.
Un testimonio sobre María, de 22 años antes. Año 1942.
Noche de tormenta y espantos en la cañada de Espantasueños.
Una bicicleta para modernizar el negocio del turrón.
Un “japonés” en el jardín de los Pérez-Montaut. Año 1943.
Un ferroviario frustrado.
En el laboratorio de don Leandro Martínez. Año 1944.
Reencuentro de las hermanas Ortiz.
El soldado de la foto. Año 1945.
Locuras de juventud.
Fallecimiento del primo Juan García Ortiz.

En Murcia y en Málaga.
La última emigración: Murcia. Año 1945.
Nuevas consultas sobre la incomunicación. Año 1946.
Las anécdotas gastronómicas, como siempre.
“Va la mala suerte conmigo”.
Un malentendido sin mayor importancia.
Una carta modélica.

En Mijas.
Feria en Mijas. Año 1946.

En Málaga.
Regreso de “los murcianos”.
Billetes en los bolsillos. Año 1947.
Un hombre bueno y humilde hasta la exageración.
El precioso rumor de sus pasos.
Alta laboral de Salvador. Año 1948.
Librado de la mili (acertó el tío Juan).
“Él te va a hacer un buen albañil”.
El último viaje de Francisco Ortiz Blanco.
El pésame.
Una carta apócrifa del tío Juan Ortiz Marín.
Las relaciones entre las dos ramas de los Ortiz.
Salvador pone los ojos en la mujer de su vida.
Peripecias de los noviazgos. Año 1949.
Trabajando para las monjas de San José de la Montaña.
“Peón Especialista Ayudante de albañilería”. Año 1950.
Un trabajador incansable y decidido. Año 1951.
Una bonita fotografía y un breve viaje.
El único hombre de la familia. Año 1952.
Con el maestro de obras Miguel Fernández “el Malagueñito”. Año 1953.
Esta vez sí, un pequeño tesoro de verdad.
¡Oficial de Primera de albañilería!
Luto en la familia Lozano. Año 1954.

En Melilla.
Muerte del tío Juan Ortiz Marín. Año 1954.
El recuerdo de la belleza de María seguía vivo muchos años después de su muerte.

En Málaga.
Salvador Ortiz Rodríguez, Maestro de Obras. Año 1955.
La huella de María, jamás borrada.
Boda de Salvador Ortiz y Pepita Lozano. Año 1956.
La empresa, legalizada.
Una obra en plena naturaleza.
La empresa “Salvador Ortiz Rodríguez” inicia su esplendoroso despegue.
Nazco.
Presencia protectora. Año 1959.
Belleza heredada y compartida. Año 1960.

En Mijas.
María, en la memoria del pueblo de Mijas. Año 1964.
La llamada incesante de Mijas. Año 1966.

En Málaga.
Conclusión de la historia de Antonia Trujillo. Año 1969.

En Melilla.
María “la de los Carros”, en el recuerdo de Melilla. Año 1970.

En Málaga.
Espantasueños, sesenta años después. Año 1999.